jueves, 2 de noviembre de 2017

Verbos que exigen la preposición a, de, en, con o por


Verbos que exigen la preposición a
Acceder, acostumbrarse, animar, apresurarse, aspirar, atreverse, ayudar, brindarse, comenzar, comprometerse, condenar, contribuir, dar lugar, decidirse, dedicarse, disponerse, empezar, esperar, habituarse, incitar, inducir, instar, invitar, jugar, limitarse, negarse, obligar, oponerse, pasar, renunciar, resignarse, someterse, tender, unirse.

Verbos que exigen la preposición con
Casarse, comparar, contar, enfadarse, quedar, quedarse, soñar, tropezar.

Verbos que exigen la preposición de
Abstenerse, acabar, acordarse, acusar, alegrarse, arrepentirse, asombrarse, asustarse, avergonzarse, cansarse, cesar, cuidar, darse cuenta, dejar, despedirse, dudar, enamorarse, encargarse, enterarse, hartarse, maravillarse, olvidarse, pasar, presumir, quejarse, reírse, tener ganas, tratar.

Verbos que exigen la preposición en
Confiar, consistir, empeñarse, entrar, fijarse, interesarse, molestarse, obstinarse, participar, pensar, quedar, quedarse, tardar.

Verbos que exigen la preposición por
Acabar, afanarse, comenzar, desvivirse, empezar, interesarse, luchar, pasar, preocuparse, votar.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Sustantivos y adjetivos numerales cardinales: ejemplos


Los sustantivos pueden estar acompañados de un adjetivo numeral cardinal (uno, dos, tres, cuatro…) que señale la cantidad precisa en que se toman los objetos mencionados:
Necesito una mesa, dos sillas y tres vasos.

Sirven de determinantes igual que el artículo, aunque ambos tienen distintas funciones: el numeral expresa la cantidad exacta en que se toma lo señalado por el sustantivo, mientras que el artículo presenta lo referido por este como algo conocido y particular:
Quiero los dos pantalones.
Los dos hermanos están enfermos.
Alquiló los tres apartamentos.

En lugar del artículo los cardinales pueden llevar otros determinantes, como demostrativos, posesivos, y algunos indefinidos (cada, otro, cualquiera, menos…):
Les llevaré estos seis regalos a mis tres amigas.
Aquellos tres coches son los que conducen sus dos hijas.
Cada cuatro meses viaja a Europa.
Por favor, traiga otras dos revistas.
Correremos cinco kilómetros más.

Adjetivos cardinales
Una característica de los adjetivos cardinales es que pueden prescindir del sustantivo cuantificado y pasar a ocupar su lugar. Para ello no necesitan del artículo; solo lo llevan si se desea particularizar el objeto:
Cinco gatitos eran negros. / Cinco eran negros.
Somos tres personas. / Acérquense las tres.

Los numerales de la serie millón, billón, trillón, etc., así como los formados con el sufijo -ena: decena, docena, centena y millar, se caracterizan por ser sustantivos que indican una cantidad de los objetos denotados por otro sustantivo que se les pospone y con el que se relacionan mediante la preposición de. Ellos, a su vez, pueden ser cuantificados por adjetivos numerales o indefinidos:
Nos reunimos docenas de estudiantes.
Había muchos miles de personas.
Encontraron miles de monedas.
Tiene varios cientos de libros.

martes, 17 de octubre de 2017

Tan, tanto, tanta, tantos, tantas


El cuantificador tan es una forma apocopada de tanto que se utiliza delante de adjetivos y adverbios. La forma invariable tanto modifica a verbos. Las formas tanto, tanta, tantos y tantas, con variación de género y de número, van delante de sustantivos.

Usos del cuantificador tanto
  • Como comparativo de igualdad; en este caso el segundo término es introducido por como:
Es tan alto como su padre.
En este curso hay tantas chicas como chicos.
Es tan inteligente que terminará la carrera en poco tiempo.
En esta clase hay tantos alumnos que no caben en el aula.
Hoy se ha portado tan mal que no saldrá a jugar.

Tanto + como = conjunción compuesta
El cuantificador tanto, sin cambio de género ni de número, forma con como una conjunción compuesta que tiene valor copulativo:
Estudia tanto de día como de noche.
Conoce tanto la historia como la geografía de su país.

viernes, 13 de octubre de 2017

Los pronombres relativos


Estos pronombres se llaman relativos porque establecen una relación entre una estructura subordinada y un sustantivo al que retoman dentro de la proposición. Los pronombres relativos no se relacionan con las personas del coloquio, sino con el hilo del habla.

Que (invariable o acompañado por artículo: el/la/los/las/lo)
Es el más común y utilizado de los relativos, puede actuar como pronombre, adjetivo o adverbio.

Como sustantivo
La mujer que yo quiero necesita estar sola.
En este caso que se refiere a mujer, por lo tanto, actúa como sustantivo. Sintácticamente es un objeto directo (yo quiero a esa mujer).

Como adjetivo
Es increíble lo grande que está tu hija.
Aquí que se refiere a grande, por lo tanto, actúa como adjetivo. Sintácticamente es un predicativo subjetivo (tu hija está grande).

Como adverbio
Ya sabe lo poco que lee el novio de Marisa.
En este caso que se refiere a poco, por lo tanto, actúa como adverbio. Sintácticamente es un circunstancial (el novio de Marisa lee poco).

Con el artículo neutro lo, el relativo que significa la cosa que: Lo que importa es que está bien.

Quien-quienes
Actúan solamente como pronombres.
Puede sustituir a el que: Llegó el profesor de quien me hablaste.
Aparece cuando el antecedente de persona no está explícito: No encuentro quien me cuide a los niños.

Cual (acompañado por artículo: el/la/los/las/lo)
Actúa solamente como pronombre.
Entramos enseguida al salón grande, el cual ya estaba preparado para la cena.
En este caso cual se refiere a salón, actúa como pronombre. Sintácticamente es un sujeto (el salón grande ya estaba preparado para la cena).

El neutro lo cual siempre tiene por antecedente una proposición u oración completa:
No te recuerdo, lo cual no es raro en mí. El antecedente es no te recuerdo.

Cuyo (con femenino y plurales)
Actúa solamente como determinante:
Este es el alumno cuya madre conocí ayer.
Aquí cuya modifica a madre y actúa como determinante. Sintácticamente es un modificador directo.
El relativo cuyo no concuerda con su antecedente, sino con el sustantivo al que modifica.

Donde, cuando y como
Actúan siempre como adverbios. Su función será la de circunstancial, sin importar la categoría o función de su antecedente. Estos relativos pueden tener un antecedente o no tenerlo. Por ejemplo, tienen antecedente en los siguientes casos:
 Atrás quedaron los años cuando nos veíamos todos los días.
Es así como te lo digo.

En otros casos, no tienen antecedente y son simplemente una circunstancia del verbo:
Te espero en la esquina cuando caiga el sol.
Vive donde el aire es puro.

Cuanto (con femenino y plurales)
Puede ser pronombre, determinante o adverbio.
Te conté el más maravilloso cuento de cuantos se escribieron.
En este caso cuantos se refiere a cuentos, por lo tanto, actúa como pronombre. Sintácticamente es el sujeto (estos cuentos se escribieron).

Cuando funciona como adverbio o determinante, generalmente cuanto no tiene antecedente. Modifica al verbo como una cantidad. Sintácticamente es un circunstancial:
Hice cuanto me dijiste. (adverbio)
Hice cuantas cosas me dijiste. (determinante)

Es importante recordar que los pronombres relativos no llevan nunca acento ortográfico.

lunes, 9 de octubre de 2017

Oraciones coordinadas copulativas: conjunciones y, ni. Ejemplos


Dos o más oraciones son coordinadas copulativas cuando, pudiendo subsistir simplemente yuxtapuestas, se enlazan mediante las conjunciones y, ni, para expresar un sentido completo.
La conjunción y tiene la variante e ante palabras que comienzan con la vocal i- (o por -hi), pero ambas significan que lo nombrado por las unidades coordinadas, se suma, se da a la vez y conjuntamente:
Iremos en barco y volveremos en avión.
Recogí las naranjas e hice mermelada.

La conjunción y
Esta conjunción puede reforzar su significado de adición con las partículas enfáticas aun y hasta, que siempre la siguen y son átonas como ella, o con el adverbio incluso:
Me gritó y aun me insultó (…e incluso me insultó).
Tropezaron y hasta llegaron a caer (…e incluso llegaron a caer).

Los coordinadores normalmente se sitúan entre unidades de la misma categoría (sustantivo, verbos, adjetivos o adverbios). Únicamente y se utiliza a veces entre palabras de distinta clase, pero solo si entre ellas se hace una pausa que indica la omisión del verbo de la primera oración:
Apenas una niña, y ya era madre.
¿Tan grande, y aún usa chupete?
Con la comida lista, y él no aparecía.

La conjunción ni
Cuando la primera oración lleva unidades que implican negación, el coordinador copulativo tiene que ser ni:
No come ni bebe.
Nada sé ni me importa.
Nadie nos llamó ni vino.

No obstante, ni también puede aparecer sin negación previa, pero en tal caso viene a ser la alternativa negativa de la partícula enfática hasta, que es positiva; por eso las dos oraciones siguientes expresan sentidos contrarios:
Me vio y ni me saludó.
Me vio y hasta me saludó.

viernes, 6 de octubre de 2017

Interrogativas indirectas totales y parciales


El hablante por medio de un verbo expresa una pregunta o una duda.

Interrogativas indirectas totales
Si es el conector que introduce las interrogativas indirectas totales. Las indirectas totales son las que pueden contestarse con sí/no/quizá, e introducen una pregunta:

Me pregunto si habrá llegado.

O una duda:
No sé si tenía algo que ver con el asunto.

La colocación normal de la interrogativa con si es detrás del verbo del que depende. Sin embargo, en la lengua hablada no es extraño que se ponga delante del verbo. Cuando así sucede, el hablante quiere enfatizar la interrogativa:

Si lo logró, nadie lo sabrá.
Si me he equivocado o no, a ti no te importa.

Interrogativas indirectas parciales
Son introducidas por pronombres, determinantes y adverbios interrogativos (qué, quién, cuál, dónde, cómo, cuándo, cuánto):

Dime quién ha sido.
Pregúntale qué hora es.
No sé de dónde ha salido.

lunes, 2 de octubre de 2017

Preposiciones en, sobre, encima de: usos y contrastes


Las partículas en, sobre y encima de denotan que el elemento que está delante de la preposición, ocupa una posición superior al término de la preposición o elemento que sigue. 
Por ejemplo en:
Dejé las llaves (en / sobre / encima de) la mesa;
el elemento -las llaves- ocupa una posición superior respecto a la mesa, que es el término de la preposición.

Cuándo usar las preposiciones en, sobre y encima de
Para diferenciar los usos de en, sobre y encima de hay que tener en cuenta dos factores: la existencia o no de contacto y la situación en el plano horizontal o vertical.

1) Existencia o no de contacto
Escribí su número de teléfono en la agenda.
Metí la carta en el sobre.
La preposición en implica contacto entre el elemento y el término de la preposición, mientras que con las preposiciones sobre y encima de puede haber contacto (a) o no (b) entre los dos elementos:
(a) Ha puesto en libro (en / sobre  /encima) de la mesa.
(b) * El avión pasó volando en sus cabezas.
        El avión pasó volando sobre sus cabezas.
        El avión pasó volando por encima de sus cabezas.

La preposición en puede tener también el significado de “dentro de”, mientras que sobre y encima de no pueden tener nunca este significado:
He guardado las servilletas en el cajón.
* He guardado las servilletas sobre / encima del cajón.

2) Situación de los elementos en el plano
Con sobre y encima de al menos uno de los dos elementos tiene que indicar horizontalidad, mientras que con la preposición en ambos elementos pueden indicar verticalidad:
En el tablón de anuncios hay un cartel con los horarios.
Encima del tablón de anuncios hay un cartel con los horarios.
* Sobre el tablón de anuncios hay un cartel con los horarios.

A diferencia de en, tanto sobre como encima de pueden indicar posición superior no física, sino figurada:
Sobre él / Por encima de él está solamente el director general.

Otros valores de las preposiciones en y sobre
Además del valor de posición espacial superior, estas partículas pueden tener otros valores y aparecer en otros contextos en los que no son intercambiables.

En de situación:
Se ha quedado en casa.
* Se ha quedado sobre casa.
* Se ha quedado encima de casa.

En temporal:
En dos horas estoy allí.
* Sobre dos horas estoy allí.
* Encima de dos horas estoy allí.

En de manera o medio:
Está escrito en francés.
Tienes que lavarlo en agua caliente.

Sobre equivalente a “acerca de”:
Me ha contado todo sobre él.

Sobre delante de los numerales para indicar aproximación:
Volveré sobre las tres y media.

(*) Estructura agramatical